La conferencia, dictada por la profesora Francis Lugo, busca dar una mirada fresca la gran obra de Rómulo Gallegos que no pierde vigencia en nuestra literatura
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La Fundación para la Cultura Urbana celebró una nueva edición de sus Conferencias FCU, la tercera del ciclo 2026, cuya línea temática ha girado en torno al pensamiento sobre Venezuela desde perspectivas y disciplinas diversas. En esta ocasión, la literatura tomó la palabra para mirar el presente a través de una obra canónica y descubrir que el tiempo no ha transcurrido en vano. Doña Bárbara, de Rómulo Gallegos, esa novela que nunca pierde vigencia nos ayudó a hacernos una pregunta sencilla, pero poderosa: ¿de qué nos habla hoy ese personaje que creíamos conocer?
La conferencia, titulada «Doña Bárbara nuestra», estuvo a cargo de Francis Lugo, profesora de Literatura Latinoamericana de la Escuela de Letras de la Universidad Central de Venezuela y coordinadora de la editorial Dahbar. Lugo se encuentra en la fase final de su tesis de maestría en estudios literarios, y su trabajo investigativo con la obra galleguiana le confiere una autoridad que se dejó sentir en cada vuelta de la exposición. La presentación estuvo a cargo de Elías Pino Iturrieta, presidente ejecutivo de la Fundación para la Cultura Urbana y de Diajanida Hernández, Gerente General de la fundación.

El punto de partida de Lugo buscó sacudir el concepto habitual del lector de Gallegos: en lugar de instalar la novela bajo el signo del antagonismo civilización-barbarie, propuso comprenderlos como una «zona copulativa», un espacio en el que ambas categorías no se excluyen sino que coexisten y se necesitan. Para sustentar esta lectura acudió al filósofo alemán contemporáneo Peter Sloterdijk y su concepto del «animal domesticado», que en su obra Normas para el parque humano describe a un ser humano que no es totalmente civilizado ni totalmente salvaje, sino capaz de desplazarse entre mecanismos inhibidores y desinhibidores según lo que le imponga su contexto. Esa movilidad, señaló Lugo, es exactamente la que encarna doña Bárbara y la que nos invita a reconocer en nosotros mismos.
La propuesta fue un ejercicio dialógico en el que se le formularon preguntas al personaje y se respondieron con fragmentos del propio texto. A través de las figuras masculinas que rodean a doña Bárbara, Lugo trazó las distintas etapas de su formación. Asdrúbal, el primer amor, le enseñó a leer y a escribir (detalle que Gallegos introduce con una carga simbólica extraordinaria: el primer contacto de la salvaje con la civilización no es el dominio sino la palabra). Lorenzo Barquero, en cambio, la inició en la brujería, desplazando aquel primer impulso ilustrador hacia el pacto con lo oscuro. Santos Luzardo, por su parte, la hizo desconocerse: frente a él, doña Bárbara experimentó sentimientos nuevos, sin dominio ni nombre, en una escena de vértigo identitario que Lugo leyó como la más humana de toda la novela.
Dos personajes del análisis merecen especial atención. Maricela, descrita como la mayor apuesta civilizatoria de Gallegos, encarna la dualidad de manera casi programática: bella y agreste, aprende también a leer y escribir; pero también Mr. Danger, que introduce la barbarie como el conquistador moderno que engaña con la ley y las letras, de la misma manera en que la protagonista engaña con el hechicería y la belleza. En esa coincidencia entre ambos personajes, señaló Lugo, Gallegos advierte que no existe una sola barbarie, sino al menos dos: la propia, que nos define, y la ajena, que invade y coloniza.
Al concluir, Lugo trajo a colación la imagen de Jano, dios romano de las dos cabezas, de los comienzos y los finales, para leer la salida de doña Bárbara del Arauca no como la victoria de la civilización, sino como una retirada ambigua e incómoda: el personaje no muere, simplemente se va, y nadie sabe con certeza adónde. Esa incertidumbre final es, quizás, la respuesta más honesta que la novela ofrece a la definición que podemos tener de nuestro país: «Tierra de horizontes abiertos, donde una raza buena ama, sufre y espera.
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Puedes ver la conferencia completa «Doña Bárbara nuestra» en el canal de YouTube de la Fundación para la Cultura Urbana.







