«La encrucijada peligrosa»

El último libro de Edgardo Mondolfi Gudat busca develar las interioridades de una época marcada por el cambio

POR: Fundación para la Cultura Urbana

Para Edgardo Mondolfi Gudat, el gobierno de Isaías Medina Angarita (1941-1945), periodo marcado por la Segunda Guerra Mundial y un auge económico por la venta de petróleo, guarda un significado mayor y trascendental del que se le ha venido atribuyendo a lo largo de la historia política de nuestro país.

Lo primero que se dice de este periodo presidencial es que transcurrió bajo una calma que lo llevó a gobernar en una aparente armonía. Lo segundo es que su antecesor, Eleazar López Contreras (1935-1941), quien fue el primer presidente luego de la dictadura gomecista, y tras cumplir con su quinquenio presidencial, desapareció del mapa político luego de la entrega de mando, pasando a una suerte de «retiro», que buscaba realmente silenciarlo y mantenerlo fuera del rango de acción política.

Estas dos teorías cruzadas en un mismo tiempo y circunstancia forman la premisa de La encrucijada peligrosa, un estudio minucioso y documentado que busca dar una nueva perspectiva de un momento de nuestra historia venezolana. Publicado por la Fundación para la Cultura Urbana y presentado en los espacios de la FCU en marzo de 2024, este estudio, que forma parte de la colección Siglo XX Venezolano, busca desmitificar ambas teorías tan distantes de la realidad y sentar las bases de una nueva óptica de lo ocurrido.

Construido por cinco grandes capítulos, La encrucijada peligrosa hace un recorrido por las tensiones que vivían los renacientes partidos políticos opositores (liderados por un Rómulo Betancourt que volvía del exilio) frente a unas nuevas elecciones presidenciales que buscaban, por un lado, la continuidad y la normalidad constitucional a la gestión de López Contreras con la candidatura de Medina Angarita y, por el otro, construir un nuevo discurso aprovechando la efervescencia de la desconocida libertad de expresión.

Esa creciente libertad para opinar (la prensa tomó un papel determinante al establecer un diálogo abierto) y defensa de nuevas ideas dio pie a que las corrientes comunistas y marxistas (constituidas principalmente por jóvenes e intelectuales) se organizaran también y alzaran la voz para desarrollar su lucha política.

Para 1945, con la caída del Gobierno de Medina Angarita a causa de un golpe de Estado, se crea una Junta Revolucionara de Gobierno entre los que estaba Rómulo Betancourt y Marcos Pérez Jiménez. Comienza a fraguarse una negociación para unas nuevas elecciones. López Contreras sigue haciendo política en primera línea para encontrar una solución entre todas las partes y establecer un diálogo.

Una de las virtudes de esta publicación es que, para su proceso de documentación y recolección de datos, su autor contó con el archivo personal del expresidente López Contreras. Para Mondolfi Gudat, «la experiencia de recorrer el archivo de López es francamente insólita y lo digo en el sentido más cabal que pueda conferírsele al término. Por tanto, es imposible que mis palabras resulten suficientes a la hora de expresar mi gratitud ante el hecho de haber tenido la oportunidad de examinar el contenido de tales papeles».

Esta publicación tan necesaria nos acerca mucho más a nuestra historia y nos obliga a vernos y repensarnos como ciudadanos, a encontrar en esa historia la experiencia y las posibles herramientas que nos ayuden con nuestro presente, para así no repetirnos en la incesante espiral de la política y el poder.

 

Imagen de cabecera: Eleazar López Contreras en un acto oficial, circa 1936-1941. | Autor desconocido © Archivo Fotografía Urbana.

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